Buscas tu servicio en el móvil y aparecen tres negocios con su mapa, sus estrellas y su botón de llamar. Ese bloque —el que el oficio llama local pack— se lleva la mayoría de los clics en cualquier búsqueda con intención local. Estar dentro o fuera cambia el negocio.
Google ha explicado públicamente que ordena ese bloque con tres factores. Vale la pena entenderlos, porque uno no se puede tocar y los otros dos sí.
1. Proximidad: la que no controlas
Google mira dónde está el usuario cuando busca. Si alguien busca «cerrajero» desde el centro de Alzira, los cerrajeros del centro de Alzira parten con ventaja, hagas lo que hagas.
Esto tiene una consecuencia incómoda que conviene asumir: no existe «la posición» en el mapa. Tu ficha puede ser la primera para quien busca a doscientos metros y no aparecer para quien busca a tres kilómetros. Cuando alguien te enseña una captura donde sale primero, te está enseñando su ubicación, no tu posicionamiento.
2. Relevancia: lo que dice tu ficha
Google compara lo que se busca con lo que tu ficha declara. Y aquí es donde la mayoría de los negocios pierden puntos gratis, porque tienen la ficha a medias.
- Categoría principal mal elegida. Es el campo que más pesa. Un taller que se pone como «taller mecánico» genérico compite peor por «cambio de embrague» que otro que ha elegido la categoría exacta.
- Servicios sin rellenar. Hay un apartado para enumerarlos, uno a uno, con descripción. Casi nadie lo completa.
- Descripción vacía o copiada. Setecientos cincuenta caracteres para explicar qué haces y dónde.
- Horario desactualizado. Un horario mal puesto genera reseñas negativas de gente que se planta en la puerta cerrada.
3. Notoriedad: lo que dicen los demás
Es la reputación del negocio en el conjunto de internet: reseñas, menciones en prensa local, enlaces, coherencia de tus datos en directorios.
Las reseñas son la parte más visible y la que más se descuida. No es solo cuántas tienes: cuenta la media, la frecuencia (veinte reseñas de hace tres años valen menos que ocho del último trimestre) y si respondes. Responder es una señal de actividad y, además, lo lee el siguiente cliente.
La proximidad no la puedes cambiar. La relevancia se arregla en una tarde. La notoriedad se construye pidiendo reseñas de forma sistemática, no cuando te acuerdas.
El plan de tres pasos
Paso 1 — Completar la ficha al cien por cien (una tarde)
- Elige la categoría principal más específica que exista para lo que haces. Añade las secundarias que apliquen de verdad.
- Rellena todos los servicios, uno por uno, con su descripción.
- Escribe la descripción del negocio nombrando tus servicios y tu zona.
- Sube diez fotos reales: local, equipo, trabajos terminados. Las de banco de imágenes se notan y no aportan.
- Revisa horario, teléfono, web y zona de servicio.
Paso 2 — Poner en marcha las reseñas (permanente)
Genera el enlace corto para dejar reseña y ponlo donde el cliente ya está: en el correo de fin de trabajo, en la factura, en un pequeño cartel con QR en el mostrador. Pídelo siempre, en el momento en que el cliente está contento, no tres semanas después.
Y responde a todas, también a las malas. Una respuesta serena a una reseña de dos estrellas convence más que diez de cinco.
Paso 3 — Que tu web respalde el mapa (unas semanas)
Google cruza la ficha con tu web. Si la ficha dice que haces cambio de embrague pero en la web no aparece esa expresión por ningún lado, la señal es débil.
Crea una página por cada servicio importante, con su nombre y tu ciudad, y enlázala desde la ficha. Añade tus datos de contacto en el pie de todas las páginas, exactamente iguales a los de la ficha: mismo nombre, misma dirección, mismo teléfono.
| Factor | ¿Se puede cambiar? | Esfuerzo |
| Proximidad | No, salvo mudándote | — |
| Relevancia (ficha) | Sí, del todo | Una tarde |
| Notoriedad (reseñas) | Sí, con constancia | Continuo |
| Coherencia web-ficha | Sí | Unas semanas |
Casi ningún negocio pequeño hace los tres pasos. Por eso adelantar en el mapa suele ser más fácil que adelantar en los resultados normales.