La mayoría de las webs pequeñas no tienen un problema sutil de SEO. Tienen un problema evidente que nadie ha mirado. Estas cinco comprobaciones no requieren nada más que un navegador y diez minutos.
1. Comprueba que Google te ve
Escribe en el buscador site:tudominio.com. Lo que aparece es lo que Google tiene indexado de tu web.
- No aparece nada: problema serio. O la web está bloqueada a los buscadores, o es demasiado nueva, o hay una penalización.
- Aparecen muchas menos páginas de las que tienes: Google no está llegando a parte de tu sitio. Suele ser un problema de enlaces internos o de sitemap.
- Aparecen páginas que no deberían (carritos, resultados de búsqueda interna, páginas de prueba): estás gastando el presupuesto de rastreo en basura.
2. Lee tus propios títulos como si fueras un cliente
En esa misma lista de resultados, mira la línea azul de cada página. Ese es tu título, y es lo primero que decide si alguien entra.
Los tres fallos habituales son siempre los mismos: títulos duplicados (la misma frase en veinte páginas), títulos genéricos del tipo «Inicio» o «Servicios | Mi empresa», y títulos que empiezan por el nombre de la empresa en lugar de por lo que ofreces. Nadie busca tu empresa; busca lo que hace.
3. Ábrela en el móvil, con datos y sin wifi
No con el simulador del navegador: con el teléfono en la mano y la conexión de la calle. Cronometra cuánto tarda en verse algo útil.
Si pasa de tres segundos, tienes un problema, y casi siempre es el mismo: imágenes enormes sin optimizar. Una foto de cinco megas subida tal cual desde el móvil es el asesino silencioso de la mitad de las webs pequeñas.
Si tu web tarda cuatro segundos en cargar en el móvil, no tienes un problema de SEO. Tienes un problema de negocio que además te penaliza el SEO.
4. Busca tu propio negocio como te buscaría un desconocido
No busques tu nombre: busca tu servicio más tu ciudad. «Electricista Alzira». «Abogado laboralista Valencia». Lo que saldría de la boca de alguien que no te conoce de nada.
Si no apareces en la primera página, mira quién sí aparece y qué tiene: ¿más reseñas?, ¿una página específica para ese servicio?, ¿la ficha de Google mejor rellenada? Ahí está tu lista de tareas, gratis, escrita por tu competencia.
5. Mira si tienes contenido duplicado con tu propia web
Coge una frase distintiva de tu página de servicios, ponla entre comillas en Google y añade site:tudominio.com. Si aparece en varias páginas tuyas, estás compitiendo contra ti mismo: Google no sabe cuál enseñar y acaba no enseñando ninguna con fuerza.
Ocurre muchísimo con las páginas por ciudad, esas que se copian veinte veces cambiando solo el nombre del municipio. Google las detecta y las ignora.
Qué hacer con lo que encuentres
| Si encuentras… | Prioridad | Arreglo |
| La web no está indexada | Urgente | Revisar robots.txt, meta robots y Search Console |
| Imágenes de varios megas | Alta | Redimensionar y pasar a WebP |
| Títulos duplicados o genéricos | Alta | Escribirlos a mano, uno por página |
| Ficha de Google incompleta | Alta en negocio local | Fotos reales, horario, servicios, reseñas |
| Páginas clon por ciudad | Media | Fusionar o darles contenido propio |
Ninguna de estas cinco cosas es glamurosa. Todas juntas explican, en la experiencia de Jesús Solaz con negocios pequeños, la mayor parte de la diferencia entre una web que trae clientes y otra que solo existe.