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Portada del artículo LibreOffice en Mac, Linux, Android y en un USB

Jesús Solaz, sobre LibreOffice multiplataforma

9 de abril de 2026 Informática 2 min de lectura

LibreOffice en Mac, Linux, Android y en un USB

La ventaja menos comentada de LibreOffice es que es el mismo programa en todas partes. Y que cabe en un pendrive, que resuelve un problema muy concreto y muy frecuente.

Una suite ofimática que se comporta igual en todos los sistemas no es lo normal. LibreOffice lo consigue, y eso tiene consecuencias prácticas para quien trabaja con equipos distintos.

macOS

Se instala arrastrando el .dmg a Aplicaciones. Dos cosas que sorprenden a quien viene de Windows:

  • El paquete de idioma va aparte. Se descarga desde la misma página y se instala después.
  • La primera apertura puede bloquearse porque la aplicación no viene de la App Store. Se autoriza desde Ajustes → Privacidad y seguridad.

Los atajos siguen la convención de macOS: Cmd en lugar de Ctrl. La integración con el sistema es correcta aunque no tan pulida como la de las aplicaciones nativas de Apple.

Linux

Es su terreno natural: viene preinstalado en la mayoría de distribuciones de escritorio. Aquí es donde mejor rinde, y donde la comunidad detecta antes los fallos.

El detalle que hay que recordar: en una instalación mínima, el corrector ortográfico en español no está. Se añade con el paquete hunspell-es y los paquetes de idioma correspondientes.

Android

La fundación no publica una aplicación propia. La opción real es Collabora Office, desarrollada por Collabora sobre el mismo motor y disponible en Google Play de forma gratuita.

Abre y edita los formatos de OpenDocument y los de Microsoft. Para consultar una hoja, corregir una celda o revisar un documento, cumple. Para trabajo serio con fórmulas, la pantalla manda.

La versión portable

Esta es la que resuelve un problema muy concreto: necesitas trabajar en un ordenador que no es tuyo. El de un cliente, el de una biblioteca, uno de la oficina donde no tienes permisos de administrador.

LibreOffice Portable se descarga desde el proyecto PortableApps, se descomprime en una memoria USB y se ejecuta desde ahí. No instala nada, no toca el registro del sistema y no deja archivos en el ordenador anfitrión.

EscenarioPor qué sirve
Ordenador prestado sin permisosNo necesita instalación ni administrador
Datos confidencialesNo deja el archivo en el equipo ajeno
Trabajo de campo sin conexiónNo depende de la nube
Equipo con la suite bloqueada por la empresaPermite abrir un adjunto que no se abriría
Kit de reparación informáticaHerramienta que llevas siempre encima
Un pendrive con LibreOffice Portable es una de esas cosas que se usan tres veces al año y las tres te sacan de un apuro.

Lo que se mantiene igual en todas partes

  • Los formatos: un .ods creado en Linux se abre idéntico en macOS.
  • Las fórmulas y sus nombres.
  • La configuración, si copias la carpeta del perfil de usuario de un equipo a otro.
  • Las extensiones instaladas.

Ese último punto es útil para quien cambia de ordenador a menudo: el perfil de LibreOffice es una carpeta, y llevársela conserva plantillas, diccionarios personales, autocorrección y barras de herramientas tal como las tenías.

Preguntas frecuentes

¿La versión portable es igual de completa?

Prácticamente sí. Se ejecuta desde la memoria sin instalación ni permisos de administrador. Va algo más lenta al arrancar porque lee de un dispositivo externo, y esa es toda la diferencia práctica.

¿Hay LibreOffice para iPhone o iPad?

No de la fundación. Existe Collabora Office en la App Store, basado en el mismo motor, y es la opción más cercana.

Jesús Solaz

Jesús Solaz

Empresario tecnológico y creador de software