¿La versión portable es igual de completa?
Prácticamente sí. Se ejecuta desde la memoria sin instalación ni permisos de administrador. Va algo más lenta al arrancar porque lee de un dispositivo externo, y esa es toda la diferencia práctica.
Jesús Solaz, sobre LibreOffice multiplataforma
La ventaja menos comentada de LibreOffice es que es el mismo programa en todas partes. Y que cabe en un pendrive, que resuelve un problema muy concreto y muy frecuente.
Una suite ofimática que se comporta igual en todos los sistemas no es lo normal. LibreOffice lo consigue, y eso tiene consecuencias prácticas para quien trabaja con equipos distintos.
Se instala arrastrando el .dmg a Aplicaciones. Dos cosas que sorprenden a quien viene de Windows:
Los atajos siguen la convención de macOS: Cmd en lugar de Ctrl. La integración con el sistema es correcta aunque no tan pulida como la de las aplicaciones nativas de Apple.
Es su terreno natural: viene preinstalado en la mayoría de distribuciones de escritorio. Aquí es donde mejor rinde, y donde la comunidad detecta antes los fallos.
El detalle que hay que recordar: en una instalación mínima, el corrector ortográfico en español no está. Se añade con el paquete hunspell-es y los paquetes de idioma correspondientes.
La fundación no publica una aplicación propia. La opción real es Collabora Office, desarrollada por Collabora sobre el mismo motor y disponible en Google Play de forma gratuita.
Abre y edita los formatos de OpenDocument y los de Microsoft. Para consultar una hoja, corregir una celda o revisar un documento, cumple. Para trabajo serio con fórmulas, la pantalla manda.
Esta es la que resuelve un problema muy concreto: necesitas trabajar en un ordenador que no es tuyo. El de un cliente, el de una biblioteca, uno de la oficina donde no tienes permisos de administrador.
LibreOffice Portable se descarga desde el proyecto PortableApps, se descomprime en una memoria USB y se ejecuta desde ahí. No instala nada, no toca el registro del sistema y no deja archivos en el ordenador anfitrión.
| Escenario | Por qué sirve |
|---|---|
| Ordenador prestado sin permisos | No necesita instalación ni administrador |
| Datos confidenciales | No deja el archivo en el equipo ajeno |
| Trabajo de campo sin conexión | No depende de la nube |
| Equipo con la suite bloqueada por la empresa | Permite abrir un adjunto que no se abriría |
| Kit de reparación informática | Herramienta que llevas siempre encima |
Un pendrive con LibreOffice Portable es una de esas cosas que se usan tres veces al año y las tres te sacan de un apuro.
.ods creado en Linux se abre idéntico en macOS.Ese último punto es útil para quien cambia de ordenador a menudo: el perfil de LibreOffice es una carpeta, y llevársela conserva plantillas, diccionarios personales, autocorrección y barras de herramientas tal como las tenías.
Prácticamente sí. Se ejecuta desde la memoria sin instalación ni permisos de administrador. Va algo más lenta al arrancar porque lee de un dispositivo externo, y esa es toda la diferencia práctica.
No de la fundación. Existe Collabora Office en la App Store, basado en el mismo motor, y es la opción más cercana.
Jesús Solaz
Empresario tecnológico y creador de software